El efecto de sobrejustificación es un fenómeno en el que ser recompensado por hacer algo realmente disminuye la motivación intrínseca para realizar esa acción. Piensa en algunas de las cosas que amas hacer. ¿Hay algún deporte como el voleibol o el baloncesto que te guste jugar? ¿Te apasiona tejer, leer o coleccionar recuerdos de películas?
Normalmente, te involucras en estas actividades simplemente por pura alegría y placer, no por algún tipo de refuerzo externo. La actividad en sí misma sirve como su propia recompensa. ¿Te sorprendería saber que cuando te recompensan por cosas que ya disfrutas hacer, tu deseo de participar en esas actividades a veces disminuye?
En psicología, esto se conoce como el efecto de overjustification y puede tener un impacto serio en sus motivaciones y comportamientos. Exploremos qué es este efecto y cómo puede influir en el comportamiento.
Una mirada más de cerca al efecto de overjustification
El efecto de overjustification ocurre cuando un incentivo externo disminuye la motivación intrínseca de una persona para realizar un comportamiento o participar en una actividad. Los investigadores han descubierto que cuando se otorgan recompensas extrínsecas (como dinero y premios) por acciones que las personas ya consideran intrínsecamente gratificantes, estarán menos motivadas internamente para realizar esas actividades en el futuro.
Por ejemplo, imagine que a los niños en un jardín de infancia se les permite jugar con juguetes divertidos durante su tiempo libre. Si los cuidadores comienzan a dar a los niños una recompensa por jugar con estos juguetes, los niños pueden comenzar a sentirse menos intrínsecamente motivados para jugar con esos juguetes.
¿Qué causa el efecto de overjustification?
¿Por qué ocurre el efecto de overjustification?
Según una teoría, las personas tienden a prestar más atención a estas recompensas externas que a su propio disfrute de la actividad. Como resultado, las personas piensan que su participación en la actividad es el resultado de las recompensas externas en lugar de su propia apreciación interna del comportamiento.
Otra explicación posible es que las personas a veces ven el refuerzo externo como una fuerza coercitiva. Como sienten que están siendo "sobornados" para realizar el comportamiento, suponen que lo están haciendo solo por este refuerzo externo.
Observaciones
La investigación ha encontrado que si el refuerzo extrínseco depende de hacer algo bien, entonces el comportamiento está menos influenciado por el efecto de sobre-justificación. Ser recompensado por estudiar, por ejemplo, probablemente no disminuirá ninguna motivación intrínseca que deba estudiar. Esto se debe a que su calificación es un reforzador contingente del rendimiento. Reforzarán su comportamiento de estudio, pero dependen de que realmente les vaya bien en lugar de simplemente hacer los movimientos.
La investigación también sugiere que el uso del elogio verbal como recompensa también merece cierta precaución. Los niños que son elogiados por su esfuerzo ("¡Trabajaron muy duro en esa tarea!") En lugar de sus habilidades ("¡Eres tan inteligente!") Tienden a creer que el éxito depende del esfuerzo más que del talento innato.
Los niños que desarrollan este tipo de mentalidad también son más propensos a persistir frente a los obstáculos.
Referencias
Breckler, SJ, Olson, JM y Wiggins, EC (2006). Social Psychology Alive. Belmont, CA: Thomson Wadsworth.
Griggs, RA (2010). Psicología: una introducción concisa. Nueva York: Worth Publishers.